Leyenda de la Patasola

La leyenda de la Patasola

La leyenda de la Patasola pertenece al folclore colombiano, y trata sobre el espectro de una mujer de una sola pierna que atemoriza a los campesinos del departamento de Tolima; si bien su influencia se extiende por todo el territorio colombiano. Se dice que es el alma en pena de una mujer que cometió una infidelidad, y no supo valorar ni amar a su esposo.

Cuenta la leyenda de la Patasola que, en cierta región de Tolima Grande, un mujeriego terrateniente quiso un día tener una relación amorosa clandestina con alguna joven compañera. Para concretar su deseo, llamó a uno de sus vaqueros de más confianza y le pidió que fuera a la quebrada y escogiera a la más bella de las lavanderas. “Luego me dirás quién y cómo es”, le ordenó.

Leyenda de la Patasola
La Patasola acechando en la quebrada

El emisario siguió las órdenes impartidas y observó a todas las lavanderas con detenimiento. Enseguida identificó a la más joven y más hermosa: era la esposa de un vaquero compañero y amigo. El emisario regresó a darle al patrón la descripción y demás datos sobre esta bella mujer.

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El mensajero

Cuando llegó el tiempo de las vaquerías, el esposo de la bella muchacha, en una charla con el emisario del patrón, le confesó sus tristezas. Se quejó de que notaba a su esposa poco cariñosa, fría, y que ya no le arreglaba la ropa con entusiasmo, como solía hacerlo tiempo atrás. También se quejó de que la esposa vivía de mal genio y que se había vuelto déspota. Le confesó que tenía deseos de irse lejos, pero que no lo hacía por el bien de sus hijos.

El vaquero sabedor del secreto, compadecido de la situación de su amigo, le contó las intenciones del patrón.

El entristecido y traicionado esposo le dio las gracias a su compañero por su franqueza y se fue a pensar a solas sobre el asunto. Se decía que si se enteraba de que su mujer lo engañaba con el patrón, no respondería de sus actos.

Luego planeó una prueba y se dirigió a su vivienda. Le contó a su esposa que debía ir al pueblo a buscar la correspondencia de su patrón y que no regresaría esa noche. Se despidió con un beso y acarició a sus hijos. Anduvo por diversos lugares para matar el tiempo, hasta llegar a una cantina donde apuró unos tragos de aguardiente. Entrada la noche, se fue a pie por el monte para espiar a su mujer.

Infidelidad

La joven esposa del vaquero, viendo que el marido no llegaba, se fue para la hacienda en busca de su patrón. Cuando el marido la vio dirigiéndose a la hacienda, salió del escondite, volvió a su casa y se acostó. Durante la madrugada llegó la infiel, muy tranquila y serena. El esposo le preguntó de dónde venía, y ella puso la infantil excusa de que había ido a lavar la ropa.

Unos días después, el engañado esposo inventó un nuevo viaje. Montó en su caballo, dio varias vueltas por un potrero y luego lo guardó en un establo cercano. Ya de noche, se volvió a pie para esconderse en la platanera que quedaba frente a su rancho. Esa noche la mujer no salió, pero llegó el patrón a visitarla. Cuando el rico hacendado llegó a la puerta, la mujer salió a recibirlo y se arrojó en sus brazos besándolo y acariciándolo.

Furia desatada

El enfurecido esposo, que estaba viendo todo, saltó con el machete en alto. Sin dar tiempo al enamorado de librarse del lance, le cortó la cabeza de un solo machetazo.

La mujer, entre sorprendida y horrorizada, quiso salir huyendo, pero el marido le asestó tal golpe de machete en la pierna que se la cortó como si fuera la rama de un árbol seco. Murió casi al mismo tiempo que su amante. Al vaquero le sentenciaron a cárcel, pero cuando salió tiempo después, volvió por sus hijos e incendió la casa que una vez compartió con su infiel esposa.

Una terrorífica representación de la leyenda de la Patasola
Una terrorífica representación de la Patasola

Según la leyenda de la Patasola, los desprevenidos visitantes de la región de Tolima corren el riesgo de encontrar al espectro de la infiel saltando con su única pierna. Acechando sierras, cañadas y caminos, destilando sangre y lanzando gritos aterradores.

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